lunes 2 de noviembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Economía

Aumento de precios afecta el consumo en Santa Cruz

El incremento en el costo de productos y servicios ha llevado a las familias a ajustar su presupuesto, priorizando el gasto en lo esencial.

Por Gabriela Landívar · 20 de octubre de 2026

La reciente alza en los precios de productos esenciales y del transporte ha llevado a muchas familias a reducir sus compras y postergar gastos considerados no prioritarios. Esta situación está generando dificultades para el sector informal, que se encuentra en la encrucijada de decidir entre aumentar precios o sufrir una baja en sus ventas.

Los datos indican que el kilo de pollo en Santa Cruz ha subido a Bs 15,50, un aumento notable respecto a los Bs 13,50 de la semana pasada. Aunque sigue siendo más barato que la carne de res, que se encuentra entre Bs 65 y Bs 75 por kilo, los consumidores están sintiendo el impacto en su capacidad de compra.

En otras ciudades como La Paz, el precio del pollo ya alcanza Bs 16 por kilo, mientras que la carne de res se vende a Bs 88. Además, el costo del pan ha visto un incremento de 20 centavos, ya que los panificadores enfrentan un aumento en el costo de insumos como la harina y el azúcar.

El aumento de precios también se extiende a otros alimentos: la arroba de papa ha pasado de Bs 40-50 a Bs 80-90, y el aceite ha subido de Bs 18 a un rango de Bs 20-25. El quintal de arroz, que se comercializaba a Bs 350, ahora oscila entre Bs 400 y Bs 600.

Los economistas advierten sobre la desconexión entre el crecimiento de la inflación y el aumento de salarios. Ramiro Cavero señala que la inflación acumulada en los años recientes no se refleja en un incremento proporcional de los ingresos, lo que agrava la situación para los trabajadores, especialmente para aquellos que dependen de ingresos variables.

Fernando Romero agrega que los hogares están priorizando el pago de servicios básicos y alimentación, sacrificando gastos no esenciales como entretenimiento y ropa. Esta dinámica puede llevar a la reducción de ahorros e incluso a la postergación de cuidados médicos y educación.

La situación es complicada para el sector informal, donde los comerciantes enfrentan el dilema de aumentar precios para mantener sus márgenes de ganancia o absorber la subida de costos para no perder clientes. Esta presión puede llevar a una reducción en sus ganancias y afectar aún más a la economía local.

"Lo que ocurre con este aumento de precios en el sector informal tienes dos opciones: uno para no perder clientela, te aguantas y ganas menos (…) o para recuperar tu poder adquisitivo, no te queda otra que subir el precio de tus servicios".

En resumen, el costo de vida en Santa Cruz y otras regiones está llevando a las familias a ajustar sus hábitos de consumo, lo que a su vez impacta en los pequeños comerciantes y en la economía en general.