lunes 2 de noviembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Sociedad

Monos endémicos de Bolivia enfrentan amenaza de extinción en el Beni

En los bosques del Beni habitan el lucachi rojizo y el lucachi cenizo, primates únicos de Bolivia que están en grave peligro debido a la fragmentación de su hábitat y otras amenazas.

Por Mariela Terceros · 7 de octubre de 2026

En el departamento del Beni, se encuentran dos especies de primates que son exclusivas de Bolivia: el lucachi rojizo (Plecturocebus olallae) y el lucachi cenizo (Plecturocebus modestus). Ambas enfrentan un futuro incierto debido a la reducción de su hábitat natural, que sigue siendo fragmentado por diversas actividades humanas.

La Wildlife Conservation Society (WCS) ha comenzado a alertar sobre la situación de estos primates, resaltando que solo dos de las 23 especies de primates en Bolivia son endémicas. La organización ha emprendido una campaña para dar a conocer más sobre estas especies y su hábitat.

Características y hábitat de los lucachis

El lucachi rojizo se distingue por su pelaje largo y rojizo, con pelos blancos alrededor de su cara, mientras que el lucachi cenizo presenta una mezcla de marrón y gris. Ambos primates pesan aproximadamente un kilogramo y viven en grupos familiares de hasta cinco miembros.

En cuanto a su hábitat, el lucachi rojizo ocupa un territorio limitado de 383,4 kilómetros cuadrados, mientras que el lucachi cenizo tiene un rango más amplio de 9.073,9 kilómetros cuadrados en el occidente del Beni.

Se estima que hay alrededor de 2.855 lucachis rojizos y 20.072 lucachis cenizos. El primero está catalogado como en peligro crítico, y el segundo como en peligro en el Libro Rojo de Vertebrados de Bolivia 2026.

La pérdida de su hábitat se debe a factores como la ganadería, las quemas y la agricultura, que limitan su acceso a alimentos y refugio. Además, el aislamiento de sus poblaciones ha causado problemas de endogamia, lo que complica aún más su futuro.

Desde su redescubrimiento en 2002 por parte de WCS, se han realizado estudios que han permitido conocer mejor su biología y comportamiento. Con el apoyo de las comunidades locales, los lucachis han sido incorporados a la cultura regional, apareciendo en escudos y materiales de educación ambiental.